HÁBITOS DE ALIMENTACIÓN Y ACTIVIDAD FÍSICA
EN ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS
Los
hábitos de vida saludable en nuestra población, provocan una serie de consecuencias
que perjudican el estado de salud de las personas y finalmente influyen en su
calidad de vida
Llevar
un estilo de vida saludable, está relacionado con la disminución de la
enfermedades crónicas no trasmisibles
Una
etapa crítica en la adquisición de estos buenos hábitos, ocurre en la infancia,
pero también en la vida universitaria, donde los estudiantes pasan de una
rutina regular de actividad física a nivel escolar a una rutina cargada de
inactividad física, típica de la vida universitaria.
Finalmente
se refleja en hábitos de vida poco saludables en la vida adulta Algunos
estudiantes que provienen de lugares lejanos a los centros universitarios de
estudios, empeoran su estilo de alimentación, producto de la falta de tiempo,
para cocinar, comer o conocer la preparación de alimentos saludables que
probablemente en sus casas acostumbraban a consumir en su etapa escolar.
Ambos
factores influyen fuertemente en el aumento de las posibilidades de tener
sobrepeso, grasa corporal aumentada y otros factores de riesgo de la enfermedad
cardiovascular.
El
siguiente estudio pretende determinar la influencia de los centros universitarios,
en los hábitos de alimentación saludable y de actividad física de los
estudiantes.
La
adolescencia es el período de la vida comprendida entre la niñez y la edad
adulta. Abarca,
La
adolescencia temprana que comprende de los 11 a los 14 años y la adolescencia
tardía de los 15 a los 19 años.
LA ADOLESCENCIA Y LA NUTRICIÓN
Todos
los cambios, que se experimentan en la adolescencia, se encuentran relacionados
directamente con la nutrición, y una alimentación recomendable (adecuada, sufi
ciente, equilibrada, higiénica, variada, accesible), dará como resultado en la
mayoría de los casos un individuo adulto sano. Pero el proceso no es tan
simple, ya que es necesario tomar en cuenta las modifica acciones psicológicas
y sociales que ocurren durante la adolescencia.
La
nutrición juega un papel crítico en el desarrollo del adolescente y el consumo
de una dieta inadecuada puede influir desfavorablemente sobre el crecimiento
somático y la maduración sexual.
Los
tres hechos que tienen influencia sobre el equilibrio nutritivo son:
•La
aceleración del crecimiento en longitud y el aumento de la masa corporal
(estirón puberal).
•La
modificación de la composición del organismo.
•Las
variaciones individuales en la actividad física y en el comienzo de los cambios
puberales.
LOS CAMBIOS DE PESO Y TALLA EN
LA ADOLESCENCIA
El
paso de la niñez a la edad adulta es la etapa de la vida en la que el desarrollo
físico es mayor. El niño gana aproximadamente el 20% de la talla que va a tener
como adulto y el 50% del peso. A lo largo de este período coexisten un elevado
ritmo de crecimiento y fenómenos madurativos importantes.
Son
años difíciles los de la adolescencia, de grandes cambios para ambos sexos
entre los 11 y los 18 años. Es la edad del estirón, que dura 1 año y se alcanza
casi el 50 por ciento de todo el crecimiento. Las mujeres lo viven entre los 11
y 12 años y los hombres entre los 13 y 14 años. Es un cambio brusco de la
velocidad de crecimiento, que muestra diferencias en uno y otro sexo, tanto en
su cronología como en su intensidad. El proceso completo de la pubertad tiene
una duración de cuatro años más o menos para hombres y mujeres, y durante esta
etapa el varón crece aproximadamente 23 cms y aumenta su peso en 23 kilos y la
mujer crece 20 cms y sube 20 kilos.
CAMBIOS EN LA COMPOSICIÓN DEL
ORGANISMO ADOLESCENTE
Estos
cambios afectan sobre todo a la proporción entre los tejidos libres de grasa (masa
magra) y la grasa. En este aspecto es muy notable la diferencia entre chicos y
chicas debido a la desigual distribución de la masa magra (músculo) y la masa
grasa, y al diferente desarrollo de la masa ósea.
Los
chicos tienden a ganar más peso que corresponde al aumento de masa muscular, su
esqueleto crece más y el periodo de crecimiento general dura más tiempo. Entre
la edad de 10 y 20 años el varón aumenta su masa libre de grasa de 27 a 62 Kg.
(35 Kg.). Por su parte, las chicas ganan más masa grasa, el crecimiento de la
masa ósea es menor y el periodo de crecimiento también. El aumento de masa
libre de grasa en las chicas, durante el mismo período, es aproximadamente la
mitad (18 Kg.), pasando de 25 a 43 kg.
La
adolescencia es una etapa difícil de la vida, por cuanto supone la transición
entre dejar de ser niño y empezar a ser adulto. La adolescencia se presenta
como una etapa de cambios, de poca estabilidad emocional, en la que la
adquisición o abandono de hábitos depende más de la “moda” que de decisiones
propias. Esta situación, que se da en otros aspectos de la vida de los jóvenes,
también se refleja en la alimentación. La nutrición adecuada en este periodo
trae también dificultades por la personalidad más independiente y por sus
patrones de alimentación social, prescindiendo en ocasiones de comidas que se
sustituyen por “picoteos” y comidas rápidas consumidas fuera del hogar. Suele ser
una etapa en la que prima el deseo por la comida de cafetería, los bocadillos,
las hamburguesas, las pizzas, etc. Esto supone el abandono de la “buena comida
de casa” para pasar al “yo como lo que me gusta”.
Esta
situación de poca estabilidad psicosocial lleva a cuestionarse a “uno mismo”.
Es el momento de la vida en que uno se acepta o no tal como es: gordo, flaco,
alto, bajo, etc. Pero en este aspecto también influye la moda y así empiezan
los problemas: estoy gorda, tengo mucho de aquí, poco de allá y un largo etc.
Con
tantas cosas en la cabeza, los adolescentes olvidan, con demasiada frecuencia,
que para vivir con salud es muy importante una dieta sana, equilibrada y suficiente.
Este olvido está llevando a un elevado índice de trastornos alimentarios que
comprometen mucho la salud.
RIESGO NUTRICIONAL EN LA
ADOLESCENCIA
A
pesar de que los adolescentes han adquirido ya la plena madurez de los órganos
que interviene la digestión, absorción y
metabolismo de los alimentos, la adolescencia es una época de riesgo
nutricional, debido a las especiales características fisiológicas de este
período de la vida.
Entre
los factores de riesgo nutricional de los adolescentes hay que considerar el
incremento de sus necesidades producido por sus cambios biológicos, para los
que requieren importantes cantidades de macro y micronutrientes, que están en
relación con su estadío de desarrollo.
Otros
son de carácter sociocultural, como el aumento del poder adquisitivo, la
omisión de alguna comida generalmente el desayuno, la proliferación de
establecimientos de fastfood que repercute sobre el incremento de su consumo,
el aumento del consumo de snack y bebidas refrescantes, las dietas erráticas y
caprichosas, la dieta familiar inadecuada y la realización de un mayor número
de comidas fuera de casa por motivos de estudio o laborales.
REQUERIMIENTOS NUTRICIONALES
DEL ADOLESCENTE
Es
muy difícil establecer unas recomendaciones estándar para los adolescentes,
debido a las peculiaridades
individuales que presenta este grupo de población y a la falta de estudios y trabajos científicos
que aporten luz al tema. Los estudios de requerimientos nutricionales en adolescentes son limitados,
estableciéndose las ingestas recomendadas
para este colectivo por extrapolación de los datos obtenidos en niños y
adultos. Como las recomendaciones se indican en función de la edad cronológica,
y ésta no coincide en muchos
casos con la edad biológica, muchos autores prefieren expresarlas en función dela
talla o el peso.
Es
habitual que los adolescentes experimenten cambios en el modelo dietético, a
veces poco aconsejables. Existe una alta tendencia a eliminar el desayuno,
aunque cuando tienen con quién compartir el desayuno, quién se lo prepare o
disponen de alimentos preparados, desayunan con más frecuencia.
La
alimentación equilibrada es imprescindible para conseguir un óptimo estado de
salud, y ésta comienza por un desayuno completo. El desayuno es fuente
importante de energía y nutrientes, contribuye a un mayor rendimiento físico e
intelectual y ayuda a mejorar la dieta evitando deficiencias nutricionales.
¿COMEN LO QUE QUIEREN?
En
casi todos los países los adolescentes prefieren comidas rápidas casi siempre
con alto contenido de calorías, alimentos fritos, refrescos y dulces. Evitan determinadas
comidas, sobre todo desayuno y almuerzo, y con frecuencia utilizan dietas no
convencionales para subir o bajar de peso de acuerdo a la consideración que
tengan de su propia imagen corporal. Los hábitos tóxicos como el cigarro, el
alcohol y el consumo de drogas interfieren con una alimentación saludable.
¿COMEN LO QUE SABEN QUE DEBEN
COMER?
No
siempre los adolescentes y sus propias familias conocen que tipo de alimentos y
en que cantidades deben consumirlos, por lo que un buen comienzo es
proporcionarles formación sobre alimentación saludable, además de darles a
conocer la importancia de la actividad física adecuada.
¿COMEN LO
QUE PUEDEN?
La
alimentación y nutrición saludable tienen un componente social y cultural, por
lo que los adolescentes y jóvenes comparten sus frecuencias de alimentos con la
familia y sus compañeros en la escuela, centros recreativos y la comunidad. En
ocasiones no disponen o no tienen fácil acceso a alimentos variados, nutritivos
e higiénicamente elaborados por lo que es necesario que se les faciliten para
lograr una alimentación saludable.




